#RenunciaYa

Recuerdo las elecciones pasadas, el drama alrededor de la antigua primera dama, la incertidumbre, las calles inundadas de propagandas. Las falsas promesas, las ideas vacías, todos sabemos como va cuando se trata de la locura preelectoral. En ese entonces era menor de edad y soñaba con que las próximas elecciones llegaran para poder por fin votar oficialmente. (Aunque votar significara verme obligada a deber escoger al candidato “menos peor”).

Cuatro años más tarde todo parece haber cambiado, y al mismo tiempo todo parece seguir igual, o quizá peor.

Sin lugar a dudas yo he cambiado. Hace un año y medio que no vivo en Guatemala, y cambiar de horizontes te hace ver las cosas desde otra perspectiva. Vivo extrañando mi país de colores, de calor, de personas amables y trabajadoras. Extrañando comer frijoles y el buen café, la compañía de caras familiares y sonrisas sinceras. Uno recuerda lo bueno, los momentos de felicidad y sencillez que te hacen sentir en casa en tu país. El problema es que muy rápido se me olvida todo lo malo, la necesidad, el desorden que parece no tener principio ni final.

Hoy veo que la situación política de mi país está llegando a un punto en el que votar por el candidato “menos peor” ya no va a bastar. El mundo avanza, la sociedad cambia y Guatemala pide a gritos una alternativa diferente. Necesitamos no conformarnos con la oferta electoral que nos pintan hasta en las piedras a la orilla de la carretera, literalmente.

Vivimos en un país en el que la democracia es una promesa vacía, ya que, a mi forma de ver las cosas, un voto no nos da ni una pizca de seguridad ni de poder, y la legitimidad que le da al ganador es de papel. Porque sabemos que el hecho que un equipo de gobierno logre obtener la mayoría de votos, lastimosamente no es sinónimo de compromiso con el pueblo de Guatemala. Llevan años demostrándonos que una vez llegados al poder, comienza un espectáculo de improvisaciones y cada uno hace lo que se le de la gana. La corrupción, la inseguridad, la falta de educación y de salud, el narcotráfico … hasta el tráfico es un problema.

Muchas veces me pregunto cuál es el principal problema el Guatemala. Cuál es el centro de todos los demás problemas para poder resolverlo de una vez por todas. Y la verdad es que cada vez que lo intento me doy cuenta que todo es un circulo vicioso y que un problema lleva al siguiente y vice versa, y entiendo por qué es tan difícil manejar un país sin frenos, ni timón, ni cinturón de seguridad, es más, creo que hasta sin carro.

No escribo estas líneas pretendiendo encontrar una solución, ni para juzgar nuestra actitud, ni para juzgar a los políticos.

Escribo esto porque me parece que una de las cosas más importantes que debemos hacer en este momento es expresar lo que pensamos. Hablar del tema, indignarnos, que No se nos olvide en un par de semanas. Salir a manifestar a las calles, ver como devolverle el sentido a nuestra voz. Creo que los Guatemaltecos nunca hemos podido sentir el verdadero sabor de la democracia. Hemos vivido en una pseudo democracia en la que nos sentimos completamente desconectados del gobierno, sabemos que no importa por quién votemos, los políticos siempre harán lo que se les de la gana, motivados por intereses opacos que no responden al bien común.

Un país no sale a delante sólo teniendo un buen equipo de gobierno. Tenemos que recordar que, al fin y al cabo y aunque sea difícil de creer, estamos en una democracia. Tenemos el poder de decidir, y ese poder no se limita a un voto. Como ciudadanos tenemos miles de formas de actuar por el bien de Guatemala, y votar no es más que la forma más simbólica y puntual de hacerlo. Pero votar es una acción de un día nomás.

Si no podemos confiar en el gobierno, y no estamos convencidos por la oferta política que se nos presenta, nos toca a nosotros ver cómo actuar sin tener que depender de los políticos.

Hoy tenemos la oportunidad de ejercer nuestro deber ciudadano de una manera distinta. Por favor, salgamos a manifestar. Por favor, hablemos del tema. Por favor, que no se nos olvide lo que está pasando. Asumamos la responsabilidad de expresar nuestro desacuerdo, y tengamos los huevos de actuar concretamente.

“Está tan oscuro que el miedo no se ve.. ” Este es el momento en el que el futuro parece no tener ni pies ni cabeza. Quizá si los actuales gobernantes renuncian, como se les está pidiendo, no sabemos que va a pasar, ni quién va a asumir el control. Quizá sea peligroso, y definitivamente da miedo, pero no podemos dejar de expresarnos. Porque quizá si todos nos ponemos como misión solucionar el problema, logremos el cambio que tanto se necesita.

No podemos esperar un día más. Que el mundo escuche lo que está pasando, que las cosas se sepan, se griten, se documenten y sobre todo, que las cosas cambien.

 

#RENUNCIAYA

#renunciaYa

 

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Guatemala es un pais lleno de colores, sabores y de gente alegre y optimista. Tu lo has dicho. Lo increible es que yo lo veo todo de una manera muy optimista y si hay que aprender a verlo de esta manera porque somos gente alegre y optimista. El ambiente en los ultimos 60 años se cargo de una bruma que nos cego totalmente, lo increible es que esa bruma esta moviendose y se esta alejando. Con la ayuda tuya y la mia el despertar de Guatemala esta cerca, mas cerca de lo que crees. Los jovenes crecen con el impetu de preguntarlo todo y no conformarse. No crecieron con el miedo que creci yo voy a cumplir 50 años… Estoy feliz por que Guatemala esta despertando!!

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