Antwerp.

Podemos enamorarnos de ciudades, de extraños con los que coqueteas en un café. De aquellos viaje de mochila y cerveza. De la magia de andar sin rumbo, descubriendo, construyendo. Anuncios

Querido otoño.

Guardo mis calcetas sucias Y mis sueños de papel Rápidamente debajo de la cama. Antes que los invitados vengan a tomar café. Mi voz quizá no sea muy fuerte, Pero mis ideas son claras, y mis sentimientos genuinos. Mis llaves siempre se pierden Entre tantas cosas por hacer. Y aunque hago mi mejor esfuerzo Por…